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Yamile - Danza del vientre

La esencia de la danza y sus desvíos

   
   La clave que permite reconocer a las auténticas bailarinas es la expresión del cuerpo, su capacidad para establecer una comunicación anímica entre su ejecutante y los espectadores. Hay un palpable valor espiritual que puede trasmitirse a través de esta danza: la danzante puede exteriorizar cualquier sentimiento sin gestos o insinuaciones grotescas. En su danza están encerradas la profundidad de los proverbios y las mayores paradojas: dolor, amor, esperanza, alegría, reto, liberación y gritos de libertad, el amor y el odio hacia el hombre oriental, la tristeza, la alegría, la inocencia, la rebelión, la docilidad, el perdón, el rencor, los celos.

   Las bailarinas genuinas consiguen la brillantez sin enseñar todos sus encantos, cuanto más real es su manera de bailar, más directamente llegará al público. La exagerada actuación no es para nada beneficiosa para el mantenimiento de la fidelidad hacia la naturaleza de esta danza, aunque sí tal vez para aquellas ejecutantes que persiguen objetivos exclusivamente monetarios sin reparar en que su baile responda a los valores espirituales de la danza del vientre.

   Tanto la danza oriental como la occidental se condicen con la psicología y la cultura de los pueblos a los que pertenecen. El baile moderno occidental es muy repetitivo e insiste en los mismos movimientos muy rigurosamente, la danza oriental se basa en una expresión danzada mezclada con los sentimientos, produciéndose si la bailarina está realmente inmersa en la música una hipnosis que la envuelve a ella y a su público. Sin embargo, hay bailarinas que se consideran profesionales, pero que son un insulto a la belleza de la danza, que bailan altaneramente, o se aceleran sin reparar en el ritmo musical, o se obsesionan con su apariencia. Por suerte, existen muchas bailarinas que honran la danza, transmiten dulcemente la hermosura de los movimientos y la profundidad de los sentimientos que afloran en una presentación; siendo posible aún que sin traje y al son de cualquier música logren efectos igualmente asombrosos.